Memorándum legal LI02


PROCESO PARA LA RESOLUCIÓN DE QUEJAS POR LICENCIAS
DEL DEPARTAMENTO DE ESTADO

El Departamento de Estado tiene autoridad legal para emitir las licencias y reglamentos de varias ocupaciones. Esto incluye a los corredores de bienes raíces y vendedores, investigadores privados y compañías de guardias de seguridad, barberos y cosmetólogas, notarios públicos, instaladores de alarmas, distribuidores de aparatos de audición y peritos inmobiliarios. Las personas o los negocios con licencia del Departamento de Estado están sujetos a varios estatutos y reglamentos diseñados para proteger al público de personas o negocios no confiables o incompetentes. El Departamento de Estado investiga las quejas contra licenciatarios y profesionales sin licencia y puede revocar una licencia después de una audiencia o por consentimiento o puede referir las quejas al Fiscal General para una acusación penal o civil.


LA QUEJA
Cualquier persona que crea que es víctima de un licenciatario del Departamento de Estado que sea no confiable o sea incompetente, o que conozca alguna conducta de una persona o negocio sin licencia que se involucra en ocupaciones o negocios regulados por el Departamento de Estado, puede presentar una queja con el Departamento de Estado. Los formularios para quejas pueden obtenerse contactando al Departamento de Estado.
Cuando se recibe una queja por escrito, se revisa para asegurarse de que la queja involucre un asunto bajo la jurisdicción del Departamento de Estado y que afirme que existe una conducta ilegal o inadecuada.
Si la queja está dentro de la jurisdicción del Departamento de Estado y afirma que existe una conducta incorrecta, se enviará por correo una copia de la queja al licenciatario y se le solicitará una respuesta. A menudo, el licenciatario no está siquiera alerta de que el problema existe y, cuando el problema se le es presentado, se resuelve en forma rápida e informal. Ciertas quejas, como la actividad sin licencia, indican que el objeto de la queja no debe recibir inicialmente una copia de la queja para permitir una investigación efectiva.


LA INVESTIGACIÓN
Si el licenciatario no ha respondido a la queja, o si no se ha obtenido una resolución, la queja se asigna a un investigador del Departamento de Estado para recolectar todas las declaraciones y documentos relevantes de parte de los testigos. Después de que se complete la investigación, se hace una evaluación para determinar si el asunto puede resolverse informalmente o no, si puede anularse por falta de mérito o si se puede referir a alguien más para una acción administrativa mayor.
Si la queja no se resuelve, se refiere para una acción mayor de una o varias maneras. Si la conducta inadecuada que se afirma es relativamente menor, puede referirse como “infracción de una boleta”. Los asuntos a los que nos referimos como infracción de una boleta generalmente involucran una infracción a un estatuto o reglamento del Departamento de Estado que puede resolverse con un pago o una multa. Si la persona que presenta la queja afirma que existen prácticas comerciales sin licencia y, la investigación lo demuestra, el caso puede referirse al Fiscal General para una acusación penal o civil. Si la queja involucra a un licenciatario e involucra infracciones severas de estatutos o reglamentos y/o lesión financiera a un consumidor, la queja puede referirse a la Unidad de Litigio del Departamento de Estado para su resolución.


LA AUDIENCIA Y DECISIÓN
Cuando se haya referido a la Unidad de Litigio, la queja puede resolverse entre el Departamento y el demandado, por medio de un acta conciliatoria por escrito. El acta conciliatoria puede proveer suspensión o revocación de una licencia, una multa y/o la restitución al consumidor. Si el caso no puede resolverse con un acta conciliatoria, o si involucra una actividad ilegal muy grave, se prepara una queja del Departamento de Estado contra el licenciatario y el asunto se programa para una audiencia.
La audiencia es precedida por un juez de lo contencioso administrativo que está autorizado a dictar cualquier decisión que determine la ley y los hechos. La audiencia puede causar la eliminación de la queja, la suspensión o revocación de una licencia, una multa y/o la restitución a la parte lesionada.
Después de que el juez de lo contencioso administrativo dicte una decisión, el Departamento de Estado o el licenciatario pueden apelar la decisión del juez de lo contencioso administrativo directamente con el Secretario de Estado. La apelación debe hacerse en un plazo de 30 días después de que reciba la decisión la parte que busca la apelación.
Con la apelación, el Secretario de Estado considerará toda la evidencia registrada y puede confirmar la decisión, tomar una decisión sustitutoria por escrito o remitir el asunto al juez de lo contencioso administrativo para otros procedimientos.
Cuando el Secretario de Estado ha emitido una decisión sobre la apelación, el licenciatario puede tratar de obtener una revisión judicial de una decisión por medio de una petición al Tribunal Supremo del Estado de Nueva York, conforme al Artículo 78 de las Normas y la Ley de Práctica Civil (Civil Practice Law) del Estado de Nueva York. Es importante para los licenciatarios ejercer su derecho a solicitar una apelación administrativa al Secretario de Estado, antes de intentar litigar la decisión del juez de lo contencioso administrativo en un tribunal civil. Si no se solicita una apelación al Secretario de Estado, el procedimiento será disuelto en el tribunal civil con base en el hecho de que el licenciatario o solicitante no han agotado las soluciones administrativas disponibles.
Durante el proceso de resolución de la queja, tanto los licenciatarios como los querellantes deben sentirse cómodos contactando al Departamento de Estado para determinar el estado de la queja o para intentar una resolución informal.